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ALERTA RedUNE de Nuevas Terapias y Fraudes Sanitarios

ALERTA RedUNE de Nuevas Terapias y Fraudes Sanitarios


*Observatorio OMC contra las Pseudociencias, Pseudoterapias, Intrusismo y Sectas Sanitarias

Publicado por red-alerta-nuevas-terapias activado 20 Abril 2017, 12:02pm

En sentido amplio, entendemos una pseudoterapia como una propuesta de cura de enfermedades, alivio de síntomas o mejora de salud, basada en criterios sin el respaldo de la evidencia disponible.

Algunas consideraciones previas:

  • Una técnica que se ha mostrado eficaz en un área, puede ser considerada pseudoterapia en otra. Por ejemplo, la terapia hiperbárica, con ámbito de aplicación legítimo en descompresiones, es una pseudoterapia en el tratamiento del autismo.
  • Una pseudoterapia puede ser un campo legítimo de estudio sin resultados concluyentes todavía, pero se presenta como ya validado ante la sociedad.
  • Gran parte de las pseudoterapias se basan en la inmersión del cliente en un entorno relajante, donde disfrutan de una atención dedicada. El efecto placebo generado al sentirse cuidado camufla la falta de efectividad de dichas técnicas. Si bien el efecto placebo es muy interesante de cara a su aplicación médica, la deontología deja claro que no es ético hacerlo de forma no informada. El peligro principal de estas técnicas es la inducción al cliente de la creencia en que la técnica funciona per se, con el consecuente peligro de que la convierta en su primera o única elección ante un problema de salud.
  • Existe un claro abuso del lexema -terapia [1] para hablar realmente de bienestar. Aunque en el ámbito estricto de la reducción de la ansiedad pueda tratarse de una terapia, en general se aprovechan de la percepción del término que tiene la sociedad, que la equipara con prácticas legítimas como la radioterapia o la fisioterapia.
  • En el siguiente esquema no evaluaremos técnicas del tipo -terapia que se centren en el bienestar, salvo que conformen un fraude manifiesto basado en el placebo o proclamen abiertamente un efecto curativo más allá del bienestar. Por ejemplo, mientras que la “frutoterapia” podría considerarse incluso terapia real ante enfermedades como el escorbuto, o la “risoterapia” puede ocasionar bienestar por los conocidos efectos desestresantes de la risa, la “gemoterapia” incurre en una estafa manifiesta al pretender la curación mediante la aplicación del “poder de las piedras”. Igualmente, la “frutoterapia” como supuesto remedio contra, por ejemplo, el cáncer y otras enfermedades, tal y como se propone ante la sociedad, es fraudulenta (y su uso como primera elección ante un cáncer le costó la vida a Steve Jobs).
  • Otras propuestas son de más difícil clasificación, ya que pueden contener parte de contenidos legítimos aderezados con otros de carácter pseudocientífico (“energías”, “chakras”, etc.). O incluso ser aparentemente legítimos pero altamente dependientes de la capacitación de quien la imparta al no tener unos contenidos claramente establecidos, dejando la propuesta en una situación similar a que la formación de un bachiller en ciencia dependa de si su profesor defiende la química o la alquimia.
  • Por último, varias de las propuestas, aún siendo legítimas, por su exotismo o por “la moda” vienen siendo utilizadas como gancho y tapadera por movimientos de tipo sectario. Sin ánimo de profundizar en este complejo problema, se indicará a modo meramente divulgativo.

Analizamos la clasificación (en ocasiones difícil y difusa) que, en su página 21, hace sobre ellas el documento http://www.mspsi.gob.es/novedades/docs/analisisSituacionTNatu.pdf (Ministerio de Sanidad), destacando algunas de las propuestas que, a modo de ejemplo, se pueden citar como más conocidas y/o relevantes, y de qué modo son perniciosas.

Este documento del Ministerio de Sanidad, 2011 lo hizo apoyado en las recomendaciones del Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral (NCCIH) de EEUU. Por cierto, este organismo americano (NCCIH), maneja dinero público y ha sido muy criticado últimamente. Es interesante leer estas notas:

Nota: Un foro de políticas en Science concluyó "Creemos que los propuestas fundadas por NCCIH son de dudoso mérito; su agenda de investigación están determinadas más por política que por ciencia; y que está estructurada por su acta constitutiva de una manera que excluye la revisión independiente de su desempeño". Los autores indicaron que, pese que es apropiado estudiar terapias alternativa, la calidad de su investigación es menor que otros institutos NIH (National Institutes of Health ) y que estos estudios podrían ser realizados bajo el auspicio de otras instituciones dentro del NIH.

Un estudio de 2012 publicado en Skeptical Inquirer examinó las becas y premios financiados por la NCCIH entre 2000 y 2011, lo que totalizó $1300 MDD. El estudio no encontró ningún descubrimiento en medicina complementaria y alternativa que justificase la existencia del centro. Los autores argumentaron que, después de 20 años y un presupuesto de $20 000 MDD, el fracaso de NCCIH es evidente por la falta de publicaciones y el fracaso de publicar ensayos clínicos en revistas médicas con estudios aleatorizados. Recomendaron que la NCCIH sea desfinanciada o abolida y que el concepto de financiar medicina alternativa se abandone.

Organismos como la Universitat de Barcelona y asociaciones como APETP (Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas) están confeccionando, por parte de profesionales sanitarios y científicos, listados de pseudociencias donde se pueden consultar detalles de muchas otras, varias incluidas en el listado extenso del Anexo I del informe ministerial:

Han participado en la elaboración de este documento informe, los siguientes autores:

  • D. Emilio José Molina Cazorla, Vicepresidente de la Asociación para proteger al enfermo de terapias pseudocientíficas (APETP) y Vocal de la Red de Prevención del Sectarismo y abuso de la debilidad (RedUNE)
  • Dr. Vicente Baos, Miembro de la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (ARP-SAPC) y Círculo Escéptico
  • Dr. José Ignacio Landa García, Médico Cirujano, miembro del Consejo Asesor del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos.
  • Dr. Mariano Casado Blanco, Médico Forense, ex miembro de la Comisión Central de Deontología Médica de la OMC.
  • Dr. Jeronimo A. Fernandez Torrente, Tesorero del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos y Coordinador del grupo de trabajo.

 

Propuesta de clasificación del *documento de “terapias naturales basada en la del National Center for Complementary and Alternative Medicine (NCCAM)” de los EEUU (modificada), publicado por el Ministerio de Sanidad en 2011

Sistemas integrales o completos.

Parten de la errada base de que la medicina se centra en las enfermedades sin tener en cuenta otros aspectos del individuo, proponiendo la necesidad de “integrar el cuerpo, la mente y el espíritu” para la prevención y el tratamiento de enfermedades. Es cierto que, con la premura que impone el sistema actual, es difícil atender con cierto detalle a las características del individuo, pero en el propio Capítulo IV de la deontología médica consultable en http://www.cgcom.es/sites/default/files/codigo_deontologia_medica.pdf, se aboga siempre por una atención al conjunto del paciente, derivando éste al personal competente si se detectaran problemas fuera de sus competencias en pro de asegurar la calidad de la atención.

En el cajón de sastre de este conjunto encontramos que, bajo la nomenclatura de moda de “lo integrativo”, se están intentando incorporar verdaderas afrentas contra la profesión médica y otras de entre las que destacamos las siguientes:

Prácticas biológicas.

Basados en malas concepciones sobre “lo natural” y mitos fruto de la tergiversación o mala interpretación de fenómenos bioquímicos, existe todo un repertorio de propuestas pseudocientíficas de gran popularidad y alta peligrosidad, de las cuales destacamos la siguiente selección:
 

Prácticas de manipulación y basadas en el cuerpo.

Desde interacciones e interconexiones inexistentes entre distintas partes corporales hasta manipulaciones descontroladas proclives de generar graves daños a la víctima, presentamos una selección de las propuestas más difundidas junto a un breve análisis de evidencia y riesgos:

Técnicas de la mente y el cuerpo.

En la interacción entre mente y cuerpo encontramos, probablemente, las más peligrosas de las propuestas pseudoterapéuticas. Suelen llevar a niveles extremos la realidad de la psicosomática, sirviendo esta de gancho para inocular el resto de creencias más o menos aberrantes. Esto conduce a dejar sin tratamiento real el motivo principal de consulta, a la vez que crean conflictos inexistentes con la gente del entorno de la víctima para intentar explicar la existencia de dicho motivo de consulta. De esta forma aúna un componente de separación sectario de dicha víctima y su entorno con una culpabilización de la misma, a la que responsabilizan de la propia existencia de su enfermedad.

Repasamos las más importantes, y algunas de las que, sin ser pseudoterapias, son muy proclives de ser mal utilizadas por grupos pseudoterapéuticos:

Técnicas sobre la base de la energía (terapias del biocampo y terapias bioelectromagnéticas).

Existen ciertas terapias legítimas donde se puede hablar del uso de la energía como base de su aplicación (por ejemplo, en la electroestimulación, la resucitación cardiopulmonar o la radioterapia), tratándose siempre de las energías conocidas por la Física (como el electromagnetismo y la energía nuclear) que conforman el “Modelo Estándar” de partículas. Desde hace casi un siglo, este modelo está bien establecido y hasta la fecha explica la interacción de energía y materia a las escalas energéticas del día a día, quedando fuera de ella ciertas dudas en extremos de la escala que no se dan en nuestro entorno o son prácticamente imperceptibles (como los neutrinos o la materia oscura).

Sin embargo, en varias pseudoterapias se proponen diversos modelos de “energías”, algunos como distorsiones de los electromagnéticos o de “energías vitales”, proponiendo interacciones biofísicas inexistentes . Así, en los primeros encontramos fraudes como los “kirliogramas”, que se proponen como la prueba de la existencia de un “aura” y realmente muestran la conductividad eléctrica de los cuerpos, o supuestos tests en la piel que de nuevo solo se aprovechan del desconocimiento general de la conductividad y resistividad de la piel en distintas condiciones de humedad. Las segundas son supuestamente indetectables con la tecnología actual pero sí por el pseudoterapeuta, habilitado tanto para percibirlas como para “canalizar” dichas energías o “trabajar” con ellas.

Experimentos controlados de doble ciego demuestran que tanto la supuesta sensibilidad como la existencia de esas “energías místicas” son fenómenos ilusorios de la mente de pseudoterapeuta y cliente.

En esta sección, los más populares son:

 

Técnicas no convencionales

A continuación, un repaso de las 139 “técnicas no convencionales” (no exhaustivas) que el trabajo ministerial recoge, clasificadas de la siguiente forma:

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